No soy turista en la tierra
y nunca volveré a serlo,
yo quiero sentir el suelo
que camino y me sostiene,
con fuerza eleva mi cuerpo
y al sueño le pone alas
con el mejor plan de vuelo.
Águila, quebranta y cóndor
son las aves que me guían
hacia la luz de María
que ríe cuando te abrazo
sintiendo que somos uno,
medicinas de la tierra
por ser sus hijos amados.